5 Profesionalización

Los esfuerzos noruegos por la paz en los conflictos de la década de 1990 y principios de la de 2000 tuvieron un valor visible y promovieron los intereses noruegos de varias maneras. Esto creó la necesidad de reforzar, profesionalizar y sistematizar el trabajo. El Ministerio de Asuntos Exteriores creó una sección separada para la paz y la reconciliación en 200328. El objetivo era reunir una parte considerable del trabajo operativo con la experiencia creada en los procesos, la responsabilidad de los planes de subvenciones y la creación de competencias. Lo anterior ha sido importante para la capacidad de Noruega de aprender de su experiencia, garantizar una alta calidad del trabajo y seguir desarrollando sus esfuerzos ante situaciones en constante cambio.

Seguimos esforzándonos por sistematizar y profesionalizar nuestros esfuerzos. Según el denominado ‘Libro Blanco Godal’ (Un buen aliado - Noruega en Afganistán 2001–2014) de 2016, la diplomacia noruega de paz y conflicto en Afganistán fue importante para la profesionalización del esfuerzo noruego29.

Un aspecto importante de nuestro trabajo es el compromiso político. En Noruega, el trabajo del proceso está anclado en el nivel político, mientras que gran parte del trabajo cotidiano tiene lugar en el nivel de la función pública. La interacción fluida y la clara división de cometidos entre la dirección política y la función pública hacen que la implicación diplomática noruega sea eficaz y flexible, y han sido un factor clave para la consecución de resultados. Las decisiones pueden tomarse rápidamente cuando es necesario. El liderazgo político contribuye a los procesos, utiliza redes y contactos en las capitales pertinentes, se reúne con las partes en conflicto y hace viajes sobre el terreno.

Los fondos de ayuda asignados son una parte importante de la labor en pro de la paz y la resolución de conflictos. Las subvenciones para la resolución de conflictos se canalizan a través de socios noruegos e internacionales y organizaciones locales a nivel nacional. Las subvenciones también cubren los gastos operativos de las reuniones y negociaciones en las que participa Noruega, incluidas las medidas de seguridad, las instalaciones para las reuniones y el transporte. Es también importante la financiación de la implementación de los acuerdos de paz. Tal puede incluir el apoyo a las reformas, medidas para reforzar los derechos humanos, la inclusión de las mujeres y los grupos vulnerables, la desmovilización y reintegración de las fuerzas armadas, la justicia, las funciones del defensor del pueblo y el funcionamiento de las comisiones de la verdad.

Recientemente, varios países han querido incrementar su participación en los procesos de paz y desean aprender de las experiencias noruegas. Algunos pretenden reforzar o crear un aparato interno de diplomacia de paz, inspirado en Noruega. Esto incluye a países occidentales vecinos, con y sin experiencia histórica en la materia, como Alemania, Canadá, Finlandia, Irlanda, Malta, Reino Unido, Suecia y Suiza, así como la UE. Otros países con los que estamos en contacto y que también dan prioridad a un mayor compromiso con la resolución de conflictos son Arabia Saudí, Brasil, Cuba, China, Indonesia, Kenia, Malasia, México, Omán, Qatar, Sudáfrica, Turquía y Uruguay.

Varios países invierten importantes recursos en la resolución de conflictos, y las decisiones estratégicas suelen tomarse al más alto nivel. El creciente interés de estos países muestra un amplio reconocimiento de que la diplomacia de paz y resolución de conflictos es un área de la política exterior importante para salvaguardar los intereses nacionales y proporcionar capital político.

Antes de iniciarse el proceso de paz colombiano facilitado por Noruega, varios delegados de las FARC fueron trasladados a las negociaciones en helicóptero. Aquí está una delegación subiendo al helicóptero del Comité de la Cruz Roja en 2012

Figur 5.1 Antes de iniciarse el proceso de paz colombiano facilitado por Noruega, varios delegados de las FARC fueron trasladados a las negociaciones en helicóptero. Aquí está una delegación subiendo al helicóptero del Comité de la Cruz Roja en 2012.

Foto: Dag Nylander

Boks 5.1 La importancia de una buena logística

No hay que subestimar la importancia de una reunión bien preparada. A menudo, la logística es una parte importante del trabajo de resolución de conflictos. Los procesos de paz pueden venirse abajo casi antes de empezar, si se tuercen los aspectos prácticos. Sigue a continuación la descripción de una reunión secreta en Noruega entre las partes de la guerra en Libia en 2011. Muestra varios de los dilemas de organizar reuniones secretas, como respetar la necesidad de confidencialidad y secreto de las partes, evitar un mal comienzo y tratar a las partes por igual y con el respeto que esperan:

Las delegaciones tuvieron que llegar por separado. Si se quedaban juntos sin hacer nada en el pasillo exterior, se corría el riesgo de empezar mal. También tuvimos que decidir quién iba a entrar primero. Y dónde colocarlos. Los que entraban y se sentaban primero eran, en cierto modo, los ‘amos’ de la sala. Si te colocas lo más cerca posible de la puerta, aumenta la sensación de ser un visitante. Ambas cosas pueden parecer tendenciosas y dar la impresión de que nosotros, como anfitriones, hemos adoptado una postura. Cuando dos Estados soberanos e independientes se encuentran, esto puede resolverse colocando una mesa enfrente con el lado corto mirando hacia la puerta. Para nosotros fue más complicado. Gadafi seguía siendo el gobernante de un Estado, mientras que el TNC era un grupo rebelde en territorio enemigo. Al mismo tiempo, Jalil y el TNC ya habían sido reconocidos por Francia y Qatar, entre otros. Al final [...se decidió que debíamos] basarnos en la situación formal de las partes. Zidan sabía que Noruega no consideraba a su grupo como el nuevo gobernante de Libia. Por tanto, la gente de Gadafi debería sentarse primero, y la mesa podría colocarse con el lado largo hacia la puerta. Pasamos horas perfilando detalles similares. El tamaño y la forma de la mesa, por ejemplo. Y la sala de reuniones. ¿Pequeña e íntima o grande y oficial? Se tomó la decisión de encontrar una sala pequeña, preferiblemente escondida en el interior de un hotel, para crear una sensación de seguridad. A continuación, tuvimos que buscar una mesa que fuera corta pero ancha para crear la suficiente distancia. En el exterior, necesitábamos dos salas de reuniones adicionales. Una para «B» y otra para «T», para la ropa y los teléfonos, y para hacer pausas en la reunión, si el ambiente se caldeaba1.

1 Thune, H. (2023). Estrictamente confidencial: Los intentos secretos de Noruega para detener la guerra de Libia. Kagge Forlag AS, página 162.

La primera reunión de la Comisión de la Verdad y la Reconci-liación en Sudáfrica tuvo lugar en 1996. La Comisión fue importante para la transición pacífica del país del apartheid a la democracia

Figur 5.2 La primera reunión de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en Sudáfrica tuvo lugar en 1996. La Comisión fue importante para la transición pacífica del país del apartheid a la democracia.

Foto: Mike Hutchings/AP

Boks 5.2 Cooperación con Sudáfrica

Noruega coopera desde hace tiempo con Sudáfrica en el ámbito de la paz y la reconciliación. Sudáfrica cuenta con la valiosa experiencia de su propia historia de transición pacífica del apartheid a la democracia y es una superpotencia diplomática en el continente africano. El compromiso noruego contra las políticas de segregación racial en Sudáfrica cobró fuerza durante la década de 1960. Junto con los países nórdicos, Noruega proporcionó apoyo político y financiero al movimiento de liberación, incluido el partido más importante, el Congreso Nacional Africano, y a los refugiados de los países vecinos. Las organizaciones noruegas de solidaridad y ayuda participaron activamente. Entre otras cosas, Kirkens Nødhjelp (Ayuda de la Iglesia Noruega) y el Consejo Noruego de Iglesias formaban parte de una red cristiana que trabajaba estratégicamente para combatir las políticas de segregación racial. El régimen del apartheid llegó a su fin a través de varias negociaciones entre los partidos políticos, de mayor y menor envergadura, en el periodo 1990–1993. Noruega apoyó activamente estos procesos. Tras las primeras elecciones libres de 1994, y antes de que el país obtuviera una nueva constitución en 1996, se creó la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. Fue pionera en los esfuerzos internacionales de reconciliación y estuvo dirigida por el arzobispo Desmond Tutu, galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1984.

Actualmente, la cooperación bilateral en este campo se centra especialmente en el desarrollo de capacidades y la inclusión de las mujeres en la mediación por la paz y la resolución de conflictos en el continente africano.

Footnotes

28 Neumann, I. B. (2012). La paz y la reconciliación como política exterior noruega. Política internacional, 70(3), 362–371. http://dx.doi.org/10.18261/ISSN1891-1757-2012-03-06
29 NOU 2016: 8. (2016). Un buenaliadoNoruegaenAfganistán 2001–2014. Ministerio de Asuntos Exteriores. https://www.regjeringen.no/no/dokumenter/nou-2016-8/id2503028/