7 Prioridades transversales

A lo largo del tiempo, la diplomacia noruega para la paz y la resolución de conflictos ha dado prioridad a la creación de conocimientos especializados para apoyar la inclusión y los derechos de las víctimas en los procesos de paz y la diplomacia humanitaria. Además, cada vez hay una mayor conciencia de que el cambio climático es un factor de conflicto. Durante su periodo de funciones en el Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2021–2022, Noruega fue una fuerza impulsora para lograr el reconocimiento por parte del Consejo del vínculo existente entre los conflictos, la seguridad y el cambio climático31.

Boks 7.1 Paz y resolución de conflictos desde un enfoque holístico

El Gobierno noruego tiene un enfoque holístico como principio rector de toda la asistencia prestada. Esto implica una interacción reforzada entre los tres pilares de dicha asistencia: protección humanitaria, resolución de conflictos/construcción de la paz y desarrollo a largo plazo. La experiencia indica que la coordinación de los esfuerzos de los tres pilares se traduce en su refuerzo recíproco. Al ayudar a la población afectada por una crisis y limitar las consecuencias humanitarias de los conflictos armados se favorecen las condiciones para la prevención y la resolución de conflictos mediante procesos políticos. Los esfuerzos por resolver los conflictos y consolidar la paz también reducen las necesidades humanitarias y sientan las bases del desarrollo a largo plazo.

Los Libro Blancos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y varias evaluaciones internacionales señalan que la dimensión de la paz es la parte menos destacada y uno de los denominados ‘eslabones perdidos’ de los esfuerzos internacionales a nivel mundial. Existe una falta de voluntad global respecto de invertir, tanto política como económicamente, en los esfuerzos de paz. En este contexto, destaca la amplia aportación de Noruega a la resolución de conflictos y la consolidación de la paz. Tal está en consonancia con las recomendaciones de la comunidad humanitaria, además de ser un lado fuerte de Noruega como actor humanitario y de desarrollo.

El término consolidación de la paz se utiliza para describir las medidas que subsanan los impulsores o las causas profundas de los conflictos en una sociedad. Para que la paz sea sostenible a largo plazo es necesario subsanar las causas de los conflictos. En su calidad de miembro de la Comisión de Consolidación de la Paz de la ONU, Noruega contribuye a promover este objetivo en todos los esfuerzos globales de paz y desarrollo.

Parte importante de los esfuerzos internacionales de Noruega en favor de la paz se dirige también a establecer compromisos multilaterales vinculantes en materia de desarme y no proliferación de armas de destrucción masiva, así como a la construcción de la democracia y la salvaguarda de los derechos humanos, incluidos los derechos de la mujer.

7.1 Inclusión y mujeres, paz y seguridad

Para que los procesos de paz sean legítimos y sostenibles es importante que estén representadas y sean escuchadas todas las voces. Esto significa que no se puede excluir al 50% de la población de los debates sobre el futuro del país. El año 2025 marca el 25 aniversario de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Mujeres, Paz y Seguridad (WPS, por sus siglas en inglés32). La Resolución afirma que las mujeres desempeñan un papel determinante en la paz y la seguridad internacionales y que la comunidad mundial, para prevenir, gestionar y resolver con éxito los conflictos, debe actuar para aumentar la representación femenina a todos los niveles. Noruega es uno de los más firmes defensores de la Agenda y trabaja sistemáticamente para promoverla a muchos niveles. Además de sus propios esfuerzos para aumentar el número de mujeres en las delegaciones negociadoras, Noruega apoya a la sociedad civil, incluidas las instituciones de investigación, para posicionar a las mujeres y las voces femeninas en la resolución pacífica de conflictos.

Boks 7.2 Alianza Global de Mujeres Mediadoras

Noruega lleva mucho tiempo actuando en favor de aumentar la proporción de mujeres mediadoras de paz. En todos los grandes procesos de paz entre 1992 y 2018, la proporción de mujeres mediadoras fue solo del 3%.1 En 2015, los países nórdicos tomaron la iniciativa de crear una Red Nórdica de Mujeres Mediadoras, que se puso en marcha en Oslo ese mismo año, inspirada en una iniciativa sudafricana similar. El objetivo era promover a las mujeres como expertas y mediadoras en los procesos de paz y reconciliación, no sólo a las mujeres de la región nórdica, sino también a las de otras regiones. La Red cuenta actualmente con más de 100 miembros. El Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO, por sus siglas en inglés), NOREF y el Ministerio de Asuntos Exteriores han apoyado esta labor desde el principio. PRIO es el socio operativo de la Red.

Poco después de la creación de la Red Nórdica de Mujeres Mediadoras, se crearon la Red FEMWISE de la UA, la Red Mediterránea y la Red de la Commonwealth. En 2018, Noruega tomó la iniciativa de reunirlas en la Alianza Global de Redes Regionales de Mujeres Mediadoras, que se puso en marcha en 2019. Desde luego se han unido también a la Alianza Global la Red de la Liga Árabe, la Red de Mujeres Mediadoras del Sudeste Asiático, la Red de Mujeres Mediadoras del Pacífico y la Red Iberoamericana de Mujeres Mediadoras.

Noruega participó en la creación de la Alianza Global de Re-des Regionales de Mediadoras, lanzada en Nueva York en 2019. Noruega participa activamente en la Alianza Global, en estrecha cooperación con los demás miembros de la Red Nórdica

Figur 7.1 Noruega participó en la creación de la Alianza Global de Redes Regionales de Mediadoras, lanzada en Nueva York en 2019. Noruega participa activamente en la Alianza Global, en estrecha cooperación con los demás miembros de la Red Nórdica.

Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores

1 UN Women. (2023). Facts and figures: Women, peace, and security. https://www.unwomen.org/en/articles/facts-and-figures/facts-and-figures-women-peace-and-security

La violencia sexual en relación con los conflictos es un problema generalizado. Noruega está muy implicada en la cartografía del problema, la aplicación de medidas para reducir este tipo de violencia, el apoyo a las víctimas y, muy especialmente, en conseguir que las partes en conflicto se comprometan a abstenerse de utilizar este tipo de métodos en la guerra.

En 2023, el Gobierno puso en marcha el quinto Plan Nacional de Acción de Mujeres, Paz y Seguridad.33 El Plan contiene los objetivos de los esfuerzos noruegos a escala nacional e internacional. Además, se esbozan directrices separadas para la labor relativa a mujer paz y seguridad en materia de paz y resolución de conflictos.

Los esfuerzos de Noruega se despliegan en el contexto de un declive mundial de los derechos y la participación de las mujeres y las niñas. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, la guerra de Gaza y la guerra civil de Sudán han demostrado claramente cómo los conflictos tienen consecuencias diferentes para la población en función del género. En todas estas situaciones, será decisiva la participación de las mujeres para lograr una paz duradera.

Boks 7.3 Inclusión de la mujer en el Proceso de Paz de Colombia

En el proceso de paz en Colombia entre las autoridades y la guerrilla de las FARC, Noruega exhortó desde el principio a las partes a incluir a las mujeres en el proceso. Por parte noruega, compartimos experiencias de otros procesos de paz y pusimos a disposición nuestros conocimientos. Ambos actores contaban con mujeres en sus delegaciones. Las partes crearon una comisión independiente, como garantía de la participación de las mujeres en el proceso y de la perspectiva de género en los textos del acuerdo. Fue una innovación que representantes de los propios actores formaran parte de dicha comisión.

Para incluir a las mujeres y a otras voces en el proceso, se invitó a delegaciones de mujeres y representantes LGTBQ+ a La Habana, donde tenían lugar las negociaciones. Allí compartieron sus experiencias sobre cómo les había afectado el conflicto armado y contribuyeron con datos concretos. También se reunieron con los dirigentes de ambas partes. La Subcomisión de Género tomó parte activa en los debates sobre el desarme, la reintegración y los derechos de las víctimas. La Comisión de la Verdad debía organizar sus propias audiencias sobre las mujeres y cómo les había afectado el conflicto. En el acuerdo sobre justicia transicional se dejó claro que no podía haber amnistía para la violencia sexual. Los subacuerdos sobre reforma agraria y desarrollo rural, participación política y lucha contra la droga ya se habían negociado cuando se creó la Subcomisión. Estos textos se revisaron de nuevo bajo la perspectiva de género. Por ejemplo, se indicaba explícitamente que las mujeres tendrían derecho de propiedad sobre la tierra y que se les daría prioridad en el reparto de tierras, subvenciones y préstamos. Un comité independiente garantizaría el seguimiento de los derechos de la mujer y la perspectiva de género en la aplicación del acuerdo de paz. Noruega fue una fuerza motriz de este trabajo.

En la foto, miembros de la Subcomisión de Género, formada por mujeres negociadoras en el proceso de Colombia, junto con una representante de Noruega

Figur 7.2 En la foto, miembros de la Subcomisión de Género, formada por mujeres negociadoras en el proceso de Colombia, junto con una representante de Noruega.

Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores

En muchos países en conflicto, los niños, es decir, los menores de 18 años constituyen el 50% o un porcentaje superior de la población. Noruega apoya el compromiso de los jóvenes en consonancia con la Resolución 2250 del Consejo de Seguridad34 y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre los niños y los conflictos armados35. Además, se hacen esfuerzos para incluir a los niños en los procesos de paz, no sólo como víctimas de la guerra, sino también como constructores activos de la paz en sus propias comunidades36. Save the Children es un colaborador destacado en este campo.

7.2 Derechos de las víctimas y justicia transicional

Para que los acuerdos de paz perduren en el tiempo y contribuyan a una reconciliación real de la población, es importante que las partes acuerden mecanismos con los que hacer frente a las infracciones del Derecho Internacional Humanitario y los crímenes contra la Humanidad. Esto garantizará la rendición de cuentas por los abusos cometidos en una fase de transición entre el conflicto armado y la paz, o entre la dictadura y la democracia. La justicia transicional tiene por objetivo proporcionar reconocimiento y reparación a las víctimas y garantizar que sean oídas e incluidas, reforzar la confianza de las personas en las instituciones del Estado, promover el respeto de los derechos humanos y reforzar el Estado de Derecho. Se trata de pasos importantes hacia la reconciliación y la prevención de nuevas vulneraciones de los derechos humanos, y pueden sentar las bases de una paz duradera. La probabilidad de que el mecanismo tenga éxito es mayor si las víctimas participan en su configuración.

Negociar un acuerdo sobre un sistema de justicia transicional que sea a la vez justo para las víctimas y aceptable para las partes responsables puede resultar muy difícil. Existen varios modelos, y Noruega cuenta con socios clave sobre el terreno. La justicia transicional puede incluir mecanismos judiciales y extrajudiciales, como comisiones de la verdad, iniciativas de enjuiciamiento, programas de reparación, compensación a las víctimas, reformas legislativas y consolidación del Estado de Derecho. También son importantes las medidas para garantizar el derecho de las víctimas a conmemorar a sus muertos y documentar los hechos. Noruega apoya las iniciativas del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre mecanismos de recogida de documentación y testimonios sobre vulneraciones de los derechos humanos, que puedan utilizarse posteriormente en los procesos de justicia transicional. Vemos ejemplos de estos mecanismos tanto en Sri Lanka como en Siria.

Boks 7.4 Colombia: Verdad y Justicia

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se creó mediante el acuerdo de paz con las FARC de Colombia en 2016, y son de su incumbencia las infracciones más graves y sistemáticas del Derecho Humanitario perpetradas durante el conflicto. La JEP es uno de los tres pilares del sistema de justicia transicional establecido por el Acuerdo de Paz. Junto con la Comisión de la Verdad y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), la JEP velará por que se haga justicia a las numerosas víctimas del conflicto armado. Según el Informe Final de la Comisión de la Verdad, presentado en junio de 2022, más de 450.000 personas perdieron la vida como consecuencia del conflicto entre el Gobierno y las FARC en el periodo 1958–2016, y más de ocho millones de personas fueron desplazadas forzosamente.

La JEP es un órgano independiente establecido por un periodo de 15 años. Está investigando a los máximos dirigentes, tanto de la guerrilla como del ejército gubernamental. Quienes acepten públicamente su responsabilidad por delitos graves podrían ser condenados a hasta ocho años de trabajos comunitarios. La JEP goza de gran confianza internacionalmente, pero es controvertida en Colombia. El sistema es muy exhaustivo y se tarda mucho tiempo en procesar e imponer sanciones.

La JEP no pretende investigar todas las atrocidades cometidas durante el conflicto, sino establecer un mínimo de verdad y justicia que permita al país avanzar en el proceso de reconciliación.

Noruega es un importante colaborador de la JEP en Colombia y presta considerable apoyo a todo el sistema de justicia transicional, tanto en lo referente al seguimiento de las recomendaciones del Informe Final de la Comisión de la Verdad como en la labor de búsqueda y recuperación de los restos de las personas desaparecidas durante el conflicto.

Junto con Cuba, Noruega ha facilitado las conversaciones de paz entre las autoridades colombianas y la guerrilla de las FARC. En la foto, una reunión celebrada en La Habana, Cuba, donde las víctimas del conflicto se reunieron con las partes en 2014

Figur 7.3 Junto con Cuba, Noruega ha facilitado las conversaciones de paz entre las autoridades colombianas y la guerrilla de las FARC. En la foto, una reunión celebrada en La Habana, Cuba, donde las víctimas del conflicto se reunieron con las partes en 2014.

Foto: Jon Otto Brødholt/Ministerio de Asuntos Exteriores

7.3 Diplomacia humanitaria

Noruega defiende que las partes de los conflictos armados cumplan sus obligaciones con fundamento en el Derecho Humanitario. La diplomacia humanitaria promueve la protección de los civiles y la salvaguarda de los derechos, la dignidad y las necesidades de las personas en los conflictos armados y las crisis humanitarias. Estos temas son importantes en nuestro contacto con las partes en conflicto. También colaboramos con agentes humanitarios que negocian el acceso a gobiernos y grupos armados y trabajan para garantizar la protección humanitaria37.

La protección y el acceso humanitario son elementos importantes de todo proceso de paz. Para lograr resultados, debemos empezar por establecer un diálogo con todos los actores relevantes, incluidos los regímenes autoritarios y los grupos armados no estatales que detentan el control territorial. Debemos mantener un compromiso a largo plazo y sistemático. El diálogo humanitario puede ofrecer una plataforma común a las partes en conflicto y contribuir a generar confianza entre ellas. La protección ayuda a reducir los peores casos de violencia y abusos derivados de la guerra, que socavan la confianza y crean espirales ascendentes de violencia, odio y venganza. También es importante despolitizar los esfuerzos humanitarios y garantizar el respeto de los principios sobre los que se sustenta el trabajo humanitario. Las necesidades y obligaciones humanitarias no deben convertirse en moneda de cambio en los procesos políticos.

7.4 Clima, medio ambiente, alimentación y salud

Son cada vez más evidentes los vínculos entre los conflictos y el cambio climático, la alimentación y la salud. Aunque el clima y el medio ambiente, de por sí, rara vez sean los desencadenantes directos de guerras y conflictos, el cambio climático y la degradación del medio ambiente suelen encontrarse entre las causas subyacentes y pueden servir de impulsor del conflicto. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático estima entre 3.300 y 3.600 millones el número de personas que viven en condiciones especialmente vulnerables al cambio climático. La falta de agua, de seguridad alimentaria y nutricional, de tierras cultivables, de formación y de empleo se traduce en un aumento de la inseguridad social y económica. Esto puede provocar conflictos políticos y militares y presiones migratorias, incluso en las regiones vecinas de Europa en África y Oriente Próximo.

A mayor escala, es cierto también que la guerra y los conflictos contribuyen a grandes emisiones de gases de efecto invernadero. En situaciones de guerra y conflicto, rara vez es posible aplicar las medidas climáticas y medioambientales necesarias. Por eso es importante que las partes en conflicto incluyan el clima, la naturaleza y los servicios básicos en su agenda de diálogo y negociaciones. La cooperación acerca de medidas medioambientales y climáticas concretas también puede ser un factor de confianza para las partes en conflicto, y quizá un tema menos delicado que otros.

Hasta la fecha, ha habido pocos procesos y acuerdos de paz que hayan considerado o incluido de forma considerable los aspectos climáticos, pero se trata de un tema al que se presta cada vez más atención. Noruega dialoga al respecto con los actores del conflicto; tal fue por ejemplo el caso en Colombia, donde la deforestación es un tema que se trata en los contactos con los grupos que controlan las zonas selváticas del Amazonas.

Footnotes

31 Ministerio de Asuntos Exteriores. (2022, 14 de enero). Noruegaasumeimportantesfuncionesdirectivas en el Consejo de Seguridad de la ONU. Regjeringen.no. https://www.regjeringen.no/no/aktuelt/sentrale-lederoppgaver/id2895563/
32 Office of the Special Adviser on Gender Issues and Advancement of Women (OSAGI). (u.å.) Landmark resolution on Women, Peace and Security. https://www.un.org/womenwatch/osagi/wps/
33 Ministerio de Asuntos Exteriores. (2023). Plan de Acción del Gobierno: Mujeres, paz y seguridad (2023–2030). Regjeringen.no. https://www.regjeringen.no/no/dokumenter/regjeringens-handlingsplan-kvinner-fred-og-sikkerhet-2023-2030/id2993862/
34 United Nations. (2015, 9 de diciembre). Security Council, Unanimously Adopting Resolution 2250 (2015), Urges Member States to Increase Representation of Youth in Decision-Making at All Levels. https://press.un.org/en/2015/sc12149.doc.htm
35 Security Council Report. (u.å.). UN Documents for Children and Armed Conflict. Bajado el 18 de mayo de 2025 de https://www.securitycouncilreport.org/un-documents/children-and-armed-conflict/
36 O’Kane, C., Feinstein, C. og Giertsen, A. (2009). Children and Young People in Post-Conflict Peacebuilding. DCAF. https://resourcecentre.savethechildren.net/document/children-and-young-people-post-conflict-peacebuilding; Freedson, J. og Kemper, Y. (2023). Building Peace with Children – Expanding Children’s Participation in Peace Processes. Save the Children International. https://resourcecentre.savethechildren.net/document/building-peace-with-children-expanding-childrens-participation-in-peace-processes
37 Ministerio de Asuntos Exteriores. (2024). Estrategia de la políticahumanitaria de Noruega. https://www.regjeringen.no/no/dokumenter/strategi-for-norsk-humanitar-politikk/id3039373/